PÁGINA EN BLANCO CAPÍTULO 2 – ARELIS URIBE

06/12/2018

En el segundo capítulo de Página en Blanco, la docente Macarena Araya conversa con Arelis Uribe, escritora y periodista de la USACH, Magíster en Comunicación Política en la Universidad de Chile, ganadora de Santiago en 100 palabras en 2016. Directora de comunicaciones del Observatorio Contra el Acoso Callejero de Chile y de la campaña presidencial de Beatriz Sánchez. Autora del libro de relatos Quiltras que recibió el Premio a la Mejor Obra Publicada en 2017 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y Que explote todo, libro que reúne algunas de sus columnas.

La conversación se centra en el inesperado éxito de su primer libro Quiltras, relatos de historias femeninas desde lo cotidiano, con significados políticos y guiños a la cultura pop.

“Todo el arte es político porque creas realidad y hay un discurso detrás de eso. Yo tenía muy consciente las cosas políticas que estaba pensando cuando escribí Quiltras. Quería un libro protagonizado por mujeres, con una historia de amor homosexual de mujeres. Lo personal también es político, todo el tiempo pensaba en Foucault, lo que pasa dentro de mi casa, el enojo que yo tengo con mi mamá, mi rebeldía, es político. Es la primera revolución desobedecerle a tus papás. Quería que eso estuviera en el libro, no te olvides que lo que pasa dentro de tu casa también es política”.

“Es un libro que lo leyó el pueblo por decirlo de alguna forma. Es pop, lo lee la gente que no necesariamente lee, o que no es académica. Entonces, sí, me leyó la escena literaria y algunos académicos pero también me leyó la gente. Eso es lo lindo que tiene el libro, que conecta distintos universos”.

Quiltras es como el corazón de una flor y de ahí salen muchos pétalos. Es como una semilla y todas las interpretaciones de lo que significa en este país y en Latinoamérica ser quiltro. En Panamá le dicen tinaqueros, que es el tacho de la basura, una tinaquera es una perrita que come de la basura. En Brasil le dicen vira-lata, que es lo mismo que un basurero, el que da vuelta el latón para comer. Siempre que viajo pregunto cómo le dicen, en Perú les dicen perros chuscos. Hace poco estuve en Hungría y pregunté si había perros callejeros y me dijeron que no, entonce me di cuenta que es algo muy latinoaméricano. Eso me hace quererlo más aún”.