¿QUÉ TIPO DE INFORMACIÓN, NO SOLO CONTENIDO, NECESITAS COMO CONSUMIDOR DE NOTICIAS?

09/08/2018

Pulse, un proyecto lanzado por Sarah Álvarez y Andrew Haeg, tiene como objetivo ayudar a los medios a descubrir las necesidades de información de las audiencias.

Para todas las preguntas que hacen los periodistas, a veces una de las más importantes puede perderse en la confusión: ¿qué necesita usted, como lector / oyente / espectador / receptor de noticias?

La auto-determinación de los periodistas ha sido golpeada durante años y no estoy aquí para seguir tocando el tambor. Pero mientras que grupos como Hearken, GroundSource, Coral Project y más. han logrado que los periodistas puedan preguntar a sus audiencias qué quieren aprender, las salas de redacción no siempre han estado interesadas en preguntarle a las personas qué necesitan saber.

Los informes meteorológicos y de tráfico siempre son útiles, y los aspectos filosóficos profundos sobre los problemas de la comunidad pueden ser de gran valor, pero Sarah Alvarez quería encontrar el punto ideal entre ellos. “Hay una especie de término medio allí: no se trata de preguntarse ‘¿dónde está esto?’ ni tampoco preguntarse ¿por qué las personas son racistas'”, dijo. “Es algo entremedio de estas dos preguntas, donde las organizaciones de noticias realmente encuentran su utilidad, pero identificar estas necesidades intermedias es difícil”.

“La respuesta más útil … habla sobre algo que necesitan responder para resolver problemas , superar desafíos o lograr cosas en sus vidas”, agregó Andrew Haeg, fundador de la herramienta de interacción por medio de mensajería de texto, GroundSource, y colaborador de Álvarez en el proyecto, llamado Pulse.

Álvarez fundó Outlier Media el año pasado después de su beca JSK en 2016. Hemos escrito antes sobre cómo la organización envía mensajes masivos a los usuarios de Detroit para compartir información específica para ellos, sobre la base de datos de viviendas de Alvarez. Pero para esta nueva función de Pulse, ella buscó traer sus métodos para determinar las necesidades de información (y la falta de información, según la definición de Álvarez, “una necesidad de información es solo eso, es algo que quieres saber, pero no es una falta de información a menos que puedas encontrarla”) a más salas de redacción.

Gracias a Google, Alvarez tenía un marco. Hace unos años, el gigante de los buscadores encargó un documento académico sobre las necesidades de información para ayudar a diseñar su algoritmo que anticipara lo que las personas necesitarían. Los investigadores crearon una muestra de 108 evaluadores para hacer ping a través de SMS periódicamente durante el día para descubrir qué es lo que las personas realmente están tratando de encontrar cuando están buscando algo. Pidieron a los participantes que llevaran un diario a través de esa conversación por SMS detallando cuándo necesitaban un fragmento de información, desde “un lugar para comprar artículos de papelería” hasta “la cantidad de grasa en un Ferrero Rocher” (alrededor de 5 gramos por pieza). Los participantes también registraron el contexto de sus necesidades al final de cada día por el período de tres meses.

Alvarez y Haeg adaptaron el estudio para una versión de sala de redacción, con unas pocas docenas de participantes durante un período de tres días (no todos estamos tratando de construir nuestro propio motor de búsqueda aquí). La pareja utilizó un financiamiento otorgado por Jim Bettinger News Innovation Fund para ex alumnos de JSK para arrancar el proyecto de Pulse y probarlo en algunas salas de redacción. Cada prueba incluyó reunir un representante del grupo de la comunidad que estuviera dispuesto a participar, tarjetas de regalo para incentivar sus respuestas, y tres veces al día se hacían preguntas como las siguientes:

  • ¿Qué necesitas saber o entender mejor en este momento?
  • ¿Has podido encontrar esta información? (Sí / No / No estoy satisfecho con lo que he encontrado)
  • Esta información te ayudaría o te ayudó: (Tomar una decisión / Responder una pregunta / Darle sentido a algo / Más de uno de estos)
  • En una escala de 1 a 3, ¿cuánto necesitas o necesitabas esta información? (1 realmente lo necesitaba / 2 hubiera sido útil / 3 solo tenía curiosidad)

Al final de cada día, también se les preguntó a los participantes:

  • ¿Obtuviste la información que querías de las fuentes de noticias que usas hoy? (No pude mirar ni preguntar / Miré o pregunté, pero no pude encontrar una respuesta / Sí)
  • Si tuvieras tu propio periodista personal trabajando para ti, ¿qué le pedirías que averiguase?

Haeg encabezó la encuesta de mensajes de texto durante dos semanas con Reach NC, una organización educativa sin fines de lucro en Carolina del Norte, pero decidió interrumpirla una semana antes del Día de Acción de Gracias, porque las respuestas de las personas se volvieron repetitivas (una mujer compraba decoraciones de género en Walmart). Reach NC reclutó participantes a través de sus socios, pero Álvarez dice que una muestra más representativa de la comunidad, y para tener una idea de quién no está siendo atendido, proviene de comprar lotes de números de teléfonos celulares locales y enviarles mensajes de texto, como ella lo hace con Outlier, para detectar participantes dispuestos. Álvarez dirigió el experimento para Chalkbeat Detroit antes de realizar un proyecto que se publicará este otoño. También trabajaron con KQED, con sede en San Francisco, para analizar las necesidades de información de los residentes de San José para una corresponsalía de la estación, para ayudar a identificar temas que cubran más allá del mundo tecnológico de Silicon Valley.

Ese experimento los sorprendió, tanto con la disposición de las personas a participar (dada a la condición de KQED como radio pública y gigante de la televisión) como con los tipos de información que la gente buscaba. El ping de la mañana siempre trajo solicitudes de clima y tráfico, que no está exactamente cubierto por los medios locales, sin embargo, esto no es necesariamente un vacío de información, sino justamente lo que querían saber. (En futuras iteraciones de Pulse, planean omitir el texto de la mañana y enviar mensajes alrededor del mediodía, a las 4 p.m. y a las 9 p.m.) Pero más adelante en el día, las personas también querían saber más sobre la situación de las personas sin hogar en sus comunidades, un tema que Tonya Mosley, jefa de la oficina regional de KQED en Silicon Valley y ubicada a las afueras en San José conoce, que la estación (de radio y TV) y otros medios informan con frecuencia. “Lo que eso me dijo es que la gente no queda satisfecha cuando se trata de este tema”, dijo. “Es algo con lo que viven todos los días”.

Ella dijo que también estaba sorprendida por la cantidad de personas que preguntaban sobre noticias específicas de la comunidad, como sobre alguien que murió en las vías del tren un día durante la prueba.

Estos micropulsos hicieron darme cuenta que todavía hay un sentido de comunidad y preocupación por lugares que pueden no estar en su centro directo. Como un editor que piensa sobre eso, a veces hacemos a un lado las cosas, centrándonos en una historia que puede atraer a nuestra gran audiencia y no estar tan centrada en la comunidad”,  dijo ella. “Pero las personas están interesadas en esas historias porque son aplicables a la sociedad en general. Eso fue una revelación para mí”.

“Podría estar reporteando algo, pero eso no significa que esté satisfaciendo las necesidades de información o de contacto de la comunidad”, señaló Álvarez.

KPCC del sur de California se ha comprometido a usar Pulse en el futuro, y Haeg lidera la disponibilidad de la herramienta en el futuro como parte de GroundSource. Su equipo está rediseñando la plataforma, “desarmándola y reconstruyéndola”, me dijo, después de crear la plataforma hace cinco años, aunque todavía está en uso. Las salas de redacción interesadas también pueden solicitar el uso de Pulse como parte de GroundSource a través del Community Listening and Engagement Fund, creado por News Integrity Initiative (NII), Democracy Fund, Lenfest Institute y Knight Foundation. (Nota: Knight también ha sido financista de Nieman Lab.) Alvarez sigue dirigiendo a Outlier como una organización de una sola persona con la ayuda de freelancers en el equipo. Su foco está en buscar un modelo de negocio sostenible en el tiempo, después de recibir fondos del NII para los próximos dos años.

Pero en ambos casos, lo que ellos tratan de hacer es que las organizaciones de noticias piensen en la información, no necesariamente en el contenido, que ofrecen de manera un poco diferente.

“Hay una pregunta persistente de por qué esto no es más prioritario para las salas de redacción y es la forma en que tradicionalmente hemos hecho las cosas”, dijo Haeg. “Realmente nunca lo hemos visto como una prioridad para salir y considerar cuál es la información que la gente necesita”.

Artículo escrito por Christine Schmidt, publicado originalmente en inglés por Nieman Lab.

Cristian Roa:

Cristian Roa, estudiante de Periodismo UDP. Es parte del actual equipo de colaboradores de Redacción Digital y Vergara 240.

Oscar Castro:

Oscar Castro, estudiante de Periodismo UDP. Es parte del actual equipo de colaboradores de Redacción Digital y Vergara 240.