FFF SANTIAGO: ACTIVISTAS AMBIENTALES POR EL FUTURO

23/07/2019
Trinidad Gutiérrez, Javiera Córdova, y los hermanos Sofía y Felipe Villegas. 

Greta Thunberg, activista sueca con más de dos millones de seguidores en Instagram se define a sí misma como una “activista climática y medioambiental de 16 años con Asperger ”. Ella es la líder del movimiento Fridays For Future (FFF – Viernes por el Futuro) que se originó en agosto del 2018, luego que un grupo de estudiantes, incluida Greta, protestarán frente al Riksdag (el parlamento en Suecia) por el deterioro medioambiental que está ocurriendo a nivel mundial. En febrero de este año, la tendencia llegó a Chile y ya suma más de 20 mil seguidores en Santiago. 

Felipe Villegas y Javiera Córdova, ambos de 16 años, son parte de Viernes por el Futuro Santiago. Javiera asiste al colegio Patricio Mekis de Maipú y Felipe al Salesianos de Alameda. Se juntan todos los viernes a las 16:30 después de clases frente al Palacio de la Moneda para exigir sus demandas medioambientales. Cada uno llega en metro y se coordinan mediante un grupo de Whatsapp donde se hace una convocatoria semanal para incentivar a más personas a asistir.

“La situación es terrible. Quizás sonará pesimista pero como dijo Greta, debemos actuar como si nuestras casa estuviera en llamas, porque lo está”, asegura Felipe. Así también lo cree Javiera, quien se unió debido a “la desesperación de saber que no habrá un futuro para nosotros ni para las generaciones posteriores debido a nuestra propia irresponsabilidad”. 

Según el informe especial  de Naciones Unidas publicado en octubre de 2018 por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) el rápido avance del calentamiento global a 1,5°C requerirá de cambios rápidos, de gran alcance y sin precedentes. “Desde pautas meteorológicas cambiantes, que amenazan la producción de alimentos, hasta el aumento del nivel del mar, que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas, los efectos del cambio climático son de alcance mundial y de una escala sin precedentes”, informa el sitio dedicado a la crisis medioambiental de la ONU. Para algunos la situación es aterradora, para otros solo es una exageración de la realidad. No obstante, los datos entregados por el informe 2018 de la NNCR (National Centre for Climate Restoration de Australia) son alarmantes. Aproximadamente mil millones de personas tendrán que ser reubicadas y dos mil millones se enfrentarían a la escasez de suministros de agua. “La escala de destrucción está más allá de nuestra capacidad de modelar, con una alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin”, señalan en sus proyecciones publicadas en una nota del sitio 24 horas de TVN. 

¿Cuáles son los cambios que debemos hacer los individuos para reducir nuestra contaminación?

Javiera: Lo primero, es adaptar a nuestro estilo de vida actual a uno completamente vegano. Utilizar la regla de las 3R (reducir, reciclar, reutilizar) y rechazar. Utilizar de manera responsable los recursos vitales, como el agua. 

Tanto Javiera como Felipe decidieron dejar de consumir productos de origen animal y reducir así su huella ecológica. Tal como lo indica un estudio de la organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la industria ganadera genera más gases de efecto invernadero que todos los autos, camiones y aviones juntos. “El ganado es uno de los principales responsables de los graves problemas medioambientales de hoy en día. Se requiere una acción urgente para hacer frente a esta situación”, afirma el informe.

“Cuando decidí hacerme vegano empecé a buscar grupos que hicieran activismo ecológico y buscando por Instagram encontré FFF. Yo empecé a asistir a principios de abril y desde ahí solo he faltado una vez”, cuenta Felipe. Según él sus padres entienden que sea parte de este movimiento: «Están muy felices y en verdad me alientan a seguir. Apoyan casi todas mis banderas de lucha, también “debatimos” y conversamos casi todos los viernes de las diferentes cosas que hago como activismos». Por su parte, la familia de Javiera también está a favor de su compromiso con Friday For Future: «Mis papás opinan que está muy bien que me manifieste y participe de diversos tipos de activismo del clima y antiespecismo, cuento totalmente con su apoyo. Hace muy poco les pregunté su opinión y me dijeron que consideraban que era muy perseverante y que admiraban que participara en muchos tipos de activismo», explica.

Cartel Friday for Future Santiago.

Una de las medidas indispensables para la organización, es que el Estado se declare en estado de emergencia climática, para así reducir las emisiones de carbono a cero. “La idea es que también las personas puedan empezar a cambiar sus destructivos y egoístas hábitos, como consumir animales y productos robados de ellos”.

¿Políticamente, existe disposición? 

Javiera: Se ve que muy poca, pero declarar ilegales las bolsas plásticas en los mercados fue un avance. Aún así, se nos escondió por años el acuerdo del TPP-11. Esto nos ha generado inseguridad y es difícil esperar que hagan tratos que amparen buenas prácticas para el cuidado del medio ambiente.

¿Qué rol tienen las nuevas generaciones?

Felipe: Ante la infantil actitud de quienes gobiernan (a nivel global) nosotros los jóvenes tuvimos que actuar como adultos. Quizás es utópico pensar que podamos hacer un cambio porque al final son los mismos egoístas e interesados quienes tienen la decisión final. 

A nivel nacional, ¿crees que Chile está preparado culturalmente para afrontar esta problemática? 

Javiera: No del todo. No se nos enseñó cuando pequeños sobre el cuidado del planeta. Por lo mismo, se tienen muy pocos conocimientos y disposición para poner en marcha buenos hábitos ecológicos.

En diciembre de este año se realizará la Conferencia de las Partes (COP 25) de las Naciones Unidas en Chile. El evento sobre el cambio climático, es uno de los más importantes a nivel global y reunirá a más de 197 países quienes discutirán y tomarán decisiones respecto a la crisis medioambiental que se vive mundialmente.  En ese contexto FFF junto a otras organizaciones locales e internacionales han manifestado su intención de generar, durante la fecha de duración de la COP 25, distintas actividades en paralelo para discutir sobre las problemáticas medioambientales y presionar al gobierno para que se implementen sus principales demandas: que el Estado se declare en emergencia climática y promulgue una Ley de Cambio Climático. El propósito es poner fin a las zonas de sacrificio, lograr el cierre de las termoeléctricas; y reforestar 600 mil hectáreas con especies endémicas.