UN SITIO DE PERIODISMO UDP

SEÑAL ONLINE

26 de Noviembre del 2022

SEÑAL ONLINE

UN SITIO DE PERIODISMO UDP

Resultados de búsqueda

Julieta Martínez: El camino de una líder ambiental
Historias

Julieta Martínez: El camino de una líder ambiental

A sus 18 años, es reconocida tanto en Chile como en el resto del mundo como una activista influyente. Un recorrido que le ha valido renuncias y conflictos, pero que hoy la instalan como una de las figuras públicas más promisorias del país.

Por Rayén Carvajal, Paulina Espíndola y Paulina Ortega

19 Enero 2022

Con tan solo 14 años, Julieta Martínez ya estaba concientizando sobre la acción de niñas por el medio ambiente en varios colegios y liceos del país. Sabía que su objetivo era grande y ambicioso, y no tenía dudas de que lo que estaba creando podría convertirse en un gran proyecto, pero no todos compartían esta convicción. Un hombre adulto en medio de una audiencia en un colegio de Santiago, le preguntó: “¿Oye, y a ti te queda tiempo para pololear con todo esto? ¿No asustas un poco a los niñitos?”.

Apenas 4 años después de este suceso, Julieta no es solo la fundadora de la plataforma internacional Tremendas, sino que ha sido reconocida a nivel mundial por su gran liderazgo. Ha participado de las dos últimas cumbres climáticas con el propósito de mejorar las condiciones medioambientales para los niños del futuro, fue nombrada embajadora de ONU Mujeres, una de las 100 mujeres líderes en el ranking de El Mercurio y Mujeres Emprendedoras, y como una de los 100 Latinos más comprometidos con la acción climática.

De esta forma, la joven de tan solo 18 años ha ido tomando un rol de representación juvenil en la sociedad, buscando que las niñas y adolescentes levanten su voz en busca de cambios. Razón que la ha puesto bajo el reflector en diferentes instancias de carácter público, desde programas televisivos hasta la asistencia a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP26).

Incluso, su trabajo fue reconocido en el primer discurso que dio el presidente electo Gabriel Boric, instancia en la que entre gritos y aplausos de la multitud que se congregó en la Alameda, validó la lucha de Julieta por el cambio climático y sus repercusiones sobre las vidas de millones de personas: “No es casualidad que sean los jóvenes del mundo los que han alzado la voz, desde Greta hasta Julieta, acá en Chile Julieta, ante los poderes irracionales que los siguen destruyendo”.

 

“El que se enoja pierde”

Paolo Cordero, editor general del Departamento de Prensa del canal de televisión Mega, tenía en mente un programa de entrevistas a los precandidatos presidenciales en el que quería abarcar, entre otras cosas, las problemáticas que afectan a la juventud. Comenzó a investigar a las figuras juveniles que habían participado en la COP25, pero su búsqueda se detuvo en el momento en el que se encontró con Julieta Martínez.

“Pensamos que Julieta era la persona que encarnaba todas las preocupaciones que tenían los jóvenes, en cuanto a derechos, medioambiente, etc. Cuando empezamos a investigar nos dimos cuenta de que ella era la persona correcta”, comenta Cordero. De esta forma, Julieta se unió a los periodistas Tomás Mosciatti, Paulina de Allende, Soledad Onetto e Iván Guerrero, moderando la sección Generación Z del programa El Candidato / La Candidata.

La activista entrevistó a casi todos los precandidatos, sin embargo, cuando fue el turno del actual presidente electo, Gabriel Boric, Julieta se encontraba realizando cuarentena tras su participación en Youth for Climate en Milán, Italia. Su panel fue cubierto por Catalina Silva, también activista medioambiental, quien fue ampliamente criticada por bailar con el candidato e incluso grabar un vídeo para TikTok con él.

En el capítulo que correspondía a José Antonio Kast, Julieta estaba bajo la expectativa de realizar una acción similar, lo que la puso en una situación incómoda. “Eso es algo que por ninguna razón iba a hacer con José Antonio Kast. Puedo ser imparcial, puedo tratarlo con toda la moderación del mundo, pero no iba a bailar ni grabar un TikTok con él” afirma la fundadora de Tremendas

“Me di cuenta desde que entró al estudio y me miró, que me vio como… -agita su mano como quitando algo sin importancia de su camino- No creo que me haya tomado muy en serio” relata Julieta. Sabía que enfrentarse a alguien que tenía una visión completamente distinta a la de ella iba a ser difícil. Pero recordó lo que le dijeron cuando decidió formar parte del programa: “Julieta, el que se enoja pierde”.

Kast entró en el estudio vestido de traje, pero, a diferencia de otras ocasiones, sin corbata. Partió entregándole un pin de la insignia de su partido a la anfitriona, la periodista Soledad Onetto. Repitió la acción con Paulina de Allende, Iván Guerrero y Tomás Mosciatti, a quien le mencionó que le estaba haciendo entrega del último pin en su poder.

Julieta, vestida con una blusa roja, una falda café y zapatillas blancas, saludó rápidamente a José Antonio Kast dándole la bienvenida e iniciando su cuestionario. Una de las preguntas estuvo dirigida a la postura del candidato respecto a los derechos de la comunidad LGBTIQ+. Kast ya se había mostrado en contra del matrimonio igualitario, abriendo además una polémica al referirse a la actriz Daniela Vega como un hombre. Fue un diálogo visiblemente tenso, que finalizó abordando la discusión constituyente y con una solicitud expresa de Martínez al candidato: “Espero, de todo corazón, que usted escuche más a la juventud”.

 

Sacrificio y ambición

Incluso ahora, con 18 años, Julieta sigue recibiendo preguntas que buscan infantilizarla. Relata que en una entrevista realizada un par de meses atrás la activista le mencionó al anfitrión: “Creo que una de las cosas que más me molesta es cuando te preguntan cosas banales cuando te están hablando de un tema muy importante”. Cinco minutos después, mientras Julieta hablaba de la importancia de generar un impacto y buscar soluciones tangibles para salvar el planeta, el entrevistador le pregunta “¿Y a ti te gusta bailar?”.

En ese sentido, siempre tuvo que lidiar con gente adulta que buscaba encajar en lo que se suponía que una niña debía estar haciendo a su edad: salir con sus amigos, tener pareja y dedicarse a sus estudios. Incluso, muchas veces la joven se preguntó si “había algo mal conmigo”, explica Julieta, ya que a su edad no ha sentido el interés que veía en sus pares hacia las relaciones amorosas, pero eso se debía a que, en sus palabras: “estaba tan centrada -en su activismo- que en algún minuto me olvidé de este tema”.

La joven también tuvo dificultades en lo que respecta a mantener amistades, ya que en muchas ocasiones no pudo asistir a compromisos con sus amigos, quienes, llegado un punto, incluso dejaron de invitarla, lo que reconoce fue especialmente duro. No obstante, Julieta sostiene que desea “priorizar su carrera profesional” y seguir trabajando en Tremendas.

Otro momento que marcó su trayectoria fue su participación en el programa televisivo El Candidato / La Candidata, puesto que la cantidad de insultos, amenazas y advertencias que recibió fue preocupante para su madre, Marcela Oyarzún: “La cantidad de cosas que llegaban, públicas y privadas, eran irreproducibles”, reconoce. De acuerdo con Valentina Peña, community manager de Tremendas, además de los comentarios despectivos, había otros con un marcado juicio adulto a su actuar. “En el sentido de que ella era muy joven para estar en ese lugar, que no se le entendía nada de lo que comunicaba. Situación que se incrementó mucho cuando tuvo que entrevistar a José Antonio Kast”, explica Peña.

“Yo tenía el Instagram de la Juli abierto en mi celular, y todo el rato le llegaban mensajes terribles. No eran solo comentarios que se pueden borrar. Fueron tres semanas continuas de hostigamiento. Eran personas adultas mandando mensajes de odio a una niña” relata Paulina Faúndez, periodista de Tremendas. Julieta describe la experiencia como intensa, pero piensa que “Si tanto prendieron los seguidores de este personaje, fue porque hice la pega bien”. Con respecto a esta exposición, Laura Martínez, hermana de Julieta, explica que la joven activista “desde siempre ha sabido afrontarlo muy bien y seguir adelante a pesar de los comentarios y la criticas”.

 

Del activismo a la política

Julieta estaba acostumbrada a desempeñarse frente a grandes multitudes. Se había parado en escenarios internacionales constantemente, compartiendo el espacio incluso con Hilary Clinton. Así quedó demostrado en la COP26, tan sólo dos semanas después del programa televisivo Mega.

Durante su estadía en Glasgow se reunió con diversas figuras del gabinete de Sebastián Piñera, como la ex ministra de medioambiente, Carolina Schmidt. Ahí Julieta tuvo un rol preponderante para incluir la participación juvenil en los programas con los que el gobierno buscaba cumplir las metas de la conferencia. “En cada reunión tenía que esforzarse en dejar bien planteado el porqué es importante que los jóvenes participen”, aseguró Camila Sola, vocera de Tremendas que viajó junto a Martínez a la COP26.

Al volver a Chile ejerció por segunda vez en su vida su derecho a voto en las elecciones generales de noviembre. Gabriel Boric y José Antonio Kast pasaron a segunda vuelta y Julieta, entendiendo que su activismo también es político, creyó necesario abanderarse por el candidato de Apruebo Dignidad.

Ezio Costa, profesor de derecho y regulación ambiental; Andrea Reyes, abogada ambientalista; y Marcela Mella, vocera de la Coordinación No Alto Maipo, integraron el comando medioambiental de Gabriel Boric desde la primera vuelta y juntos comenzaron a evaluar cómo fortalecer el equipo. Costa conoció a Julieta durante la COP25. Rápidamente pensó en ella y sugirió que la incorporarán al comando, pero fue una conversación entre varias personas, según relata el mismo académico: “puede ser que hayamos estado pensando varios en Julieta”. De este modo, fue el primero en instalar el nombre de la joven en perspectiva de una vocería para el comando. 

Por su parte, Andrea Reyes había escuchado de ella anteriormente y la veía como “una de las principales líderes ambientalistas jóvenes en la actualidad, por lo que era relevante para aportar con el punto de vista juvenil al proyecto”. Además, la abogada identificó a Julieta como una influencia en la participación de jóvenes votantes, puesto que muchos de ellos se motivarían al verse representados por la fundadora de Tremendas. En esa misma línea, Marcela Mella vio la figura de la activista como algo necesario: “La valoración que hacemos tiene que ver con la generación que ella representa y el compromiso que el colectivo Tremendas ha tenido con distintas causas”.

Tanto para su madre como para su hermana, la decisión de unirse al comando fue de sentido común. “Hay un candidato que representa una amenaza para tus luchas. Julieta lucha por el cambio climático y Kast niega su existencia. La Julieta es feminista y Kast quiere retroceder en materia de género. Era obvio por quién iba a tomar acción”, explica Marcela Oyarzún.  

Camila Sola relata que cuando Julieta le comentó su decisión, le explicó que “este no era el espacio que ella acostumbraba a habitar y como también sentía que era un desafío en el fondo porque era algo nuevo”. El 30 de noviembre se hizo oficial su participación dentro del comando en la comuna El Bosque, donde, junto al entonces candidato Gabriel Boric, se paró frente a una multitud y declaró: “Yo no vengo a representar a la juventud, no soy la voz de la niñez ni nada de eso. Yo vengo por las niñas que están viviendo en la localidad de Higueras, que no tiene agua ni para lavarse los dientes. Y por las niñas de Coronel que hoy en día tienen metales pesados en la sangre y nadie se hace cargo. Porque la juventud está dispuesta a colaborar, porque la juventud quiere pasar de la pancarta a la acción y eso es posible”.

 

Durante el último año, Julieta ha comenzado a desenvolverse en un escenario distinto al que acostumbraba. Comenzó a participar de la política de forma activa sin ni siquiera buscarlo, solo siguiendo su instinto y nunca dejando de lado sus convicciones. “La veo liderando un equipo como un ministerio. La veo en un puesto de poder y, a través de ello, la veo seguir con su activismo. Estoy un 80% segura de que Julieta va a llegar a un espacio de poder”, comenta Paulina Faúndez.

 Marcela Oyarzún, su madre, discrepa: “Nunca le ha gustado la política partidista, no la veo en una carrera como senadora, o de gobierno. Creo que su aspiraciones están enfocadas en Tremendas, en la siguiente generación y en la incidencia en organizaciones internacionales. No la veo como una política tradicional”.

Asimismo, Laura Martínez, hermana de Julieta considera que “definitivamente tiene un futuro político, no sé si desde la visión partidista o de conglomerado, ya que las causas que la Juli defiende no lo hace por algún puesto de poder si no más que nada porque es eso lo que le importa y es justamente por eso por lo que quiere trabajar. Por los derechos de las niñas invisibilizadas, justicia climática y equidad de género, entre otros”.

Ya no hay luz exterior que alumbre la cara de Julieta, solo la pantalla que tiene enfrente, a la que no ha dejado de mirar por dos horas seguidas de entrevista. Piensa en su futuro, con los brazos encima de sus rodillas y medita al respecto. Visualiza la posibilidad de llegar al Congreso, pese a que no le gusta la política partidista, lo reflexiona una vez más: “Si no me gusta, entonces tengo que cambiarla”.

 


El presente trabajo fue realizado por sus autoras como parte del curso Crónicas y Perfiles, dirigido por la profesora Paula Escobar.

Relacionados