Filipinas: historia de un destino violento

17/01/2018

En el corazón del sudeste asiático se encuentra Filipinas. Un conjunto de islas de aguas claras, arena blanca y selvas orientales únicas. El destino turístico soñado. Ir desde Santiago al país, significan 17.706 km de vuelo. Un pasaje, en esta temporada de verano, puede costar más de un millón de pesos.

Pero el atractivo natural de Filipinas ha sido manchado de sangre. El carácter con el que ha operado el combate contra las drogas, ha convertido al país oriental en una capital de violencia. Desde hace un año que es normal ver escenas de crímenes en las calles, murallas agujereadas por las balas y cuerpos trazados con tiza en el suelo. Crudas fotografías que hoy representan a un país en luto.

La narco democracia  

Presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, electo en 2016.
Presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, electo en 2016.

Filipinas es una nación de 101 millones de habitantes. El onceavo país más poblado del mundo mantiene un historial de conflictos bélicos. Fue colonia española y luego, durante la primera mitad del siglo pasado, estuvo gobernada por los Estados Unidos. En 1945 logran su independencia, y desde entonces el país ha atraído a las industrias por su mano de obra barata. El crecimiento económico llegó, pero detrás de las cifras se escondía una realidad violenta.

En las principales ciudades del país, el mercado más rentable era el narcotráfico. Prontamente, la producción y consumo de drogas -como la cocaína- transformaron al país en una narco democracia. Un gobierno político dominado por la corrupción de las drogas. Un paraíso para los narcotraficantes.

Pero abruptamente todo cambió. Rodrigo Duterte (72 años) aparece como presidente electo en 2016, tras una compleja campaña electoral, donde prometía acabar con el dominio narco en el país. Sus promesas no eran solo palabras, y ya en el primer día comenzado el operativo asesinó a 32 sospechosos de narcotráfico.

 

Postura firme

Con el tiempo, los muertos aumentaron. La crítica mundial no tardó. Amnistía Internacional ha demandado reiteradamente al gobierno por su proceso poco jurídico y que no respeta los derechos humanos de sus ciudadanos. Sin embargo, Duterte mantiene su postura firme.

No esquiva las críticas, llegando a protagonizar escándalos por sus dichos. Tales como que llegaría a asesinar a su propio hijo si este fuese narco, o el hecho de que a sus 16 años mató a alguien y lo volvería a hacer.

Una política que se ha transformado en guerra. Más de 12 mil son los muertos es lo que ha dejado las decisiones del gobierno filipino. El que no solo cuenta con contrarios, sino también con adherentes en su país y en el mundo. ¿Hasta dónde llegará la sangre en Filipinas?

 

Rodrigo Duterte, se encuentra con Donald Trump, presidente norteamericano. Ambos mantienen una alianza muy cercana.
Rodrigo Duterte, se encuentra con Donald Trump en Noviembre de 2017. Ambos mantienen una alianza muy cercana.

A continuación, te invitamos a revisar una serie de artículos, de distintos medios, que grafican la realidad de la guerra contra las drogas en Filipinas y cuentan un poco más de la historia del país oriental. Advertimos que esta selección contienen imágenes violentas y crudos relatos del pueblo filipino.

 

Capital Offenses

On a muggy June day, shortly before 4 a.m., a jeepney driver named Raul Domingo drove through Payatas, a hilly district in Manila’s sprawling suburbs. In the darkness, he spotted an obstruction up ahead: two nameless bodies, arms and legs splayed on the road, with cardboard signs around their necks.

En la oscuridad, divisó una obstrucción: dos cuerpos sin nombre, brazos y piernas extendidos en el camino, con carteles de cartón en el cuello. “Soy un ladrón”, dicen los letreros. “No me emules”, así comienza el relato de New Republic. Su historia realza el lado aterrador de la justicia a balas que ha comenzado el gobierno contra los narcotraficantes: el hecho de que sean los mismos ciudadanos quienes hacen la justicia por sus manos.

Cómo es documentar la brutal guerra contra las drogas en Filipinas

Más de 6,000 personas han sido asesinadas en la ahora infame guerra contra las drogas del presidente filipino Rodrigo Duterte. El mandatario se volvió popular gracias a su política de cero tolerancia contra el crimen, y su campaña incluía la promesa de matar a 100,000 criminales y arrojar tantos cuerpos a la Bahía de Manila que “los peces se pondrán gordos”.

Periodista y fotógrafo. Jes Aznar es un convencido de que lo que ocurre en su país debe ser documentado, por ello su sacrificio  ha traspasado fronteras y sorprende cualquiera. VICE obtiene las palabras y la realidad que está detrás de la cámara de Aznar.

“License to Kill” | Philippine Police Killings in Duterte’s “War on Drugs”

This report found that the Philippine National Police have repeatedly carried out extrajudicial killings of drug suspects, and then falsely claimed self-defense. They plant guns, spent ammunition, and drug packets on their victims’ bodies to implicate them in drug activities.

En la comunidad de Malina, aparecer en la lista de hombres buscados por tráfico de drogas es una sentencia de muerte. Para Shabu, consumidor de metanfetamina, saber que estaba en el listado lo convenció para entregarse a las autoridades. Pero no solo eso, unos forajidos andaban en su búsqueda. El terror de la guerra contra las drogas afecta a la estabilidad de todo el país, eso refleja el escrito de HRW.

72 horas en la feroz guerra contra las drogas de Manila

Filipinas lleva un año de luto. Desde que el presidente, Rodrigo Duterte, iniciara en junio de 2016, nada más llegar al poder, una campaña brutal contra las drogas para limpiar las calles de traficantes y consumidores, más de 12.500 personas han sido asesinadas, según el recuento de organizaciones como Amnistía Internacional.

 “Duterte –Presidente de Filipinas- juró que correría la sangre y que los muertos servirían de alimento a los peces de la bahía de Manila, y así ha sido”. El país nos narra 72 horas en Filipinas. 72 horas donde la preocupación por la seguridad propia no solo se sentía en la propia piel del visitante, también de los habitantes que observan la masacre contra el narcotráfico.

Rodrigo Duterte, la evolución del hombre fuerte de Filipinas

Oriundo de una familia privilegiada y convertido en un político populista, el presidente de Filipinas impulsa una guerra contra las drogas tras admitir que ha abusado de ellas. Y su obsesión con la muerte ha convertido su visión violenta en política nacional. ¿Qué marcó su carrera?

¿De dónde proviene la imagen firme de Duterte? ¿Dónde nació su carácter? El New York Times nos cuenta la historia detrás del hombre que hoy representa a Filipinas. “Violencia en la casa, violencia en la escuela y violencia en el barrio. Por eso siempre está enojado”, cuenta el hermano del presidente.

Philippines’ ‘War on Drugs’

Since taking office on June 30, 2016, Philippine President Rodrigo Duterte has carried out a “war on drugs” that has led to the deaths of over 12,000 Filipinos to date, mostly urban poor. At least 2,555 of the killings have been attributed to the Philippine National Police.

Un repaso a las violaciones a los derechos humanos en Filipinas. Human Rights Watch hace un resumen de columnas de opinión, noticias y todo lo relacionado con la guerra contra las drogas que se vive en el país oriental desde hace casi dos años.

Cristian Roa:

Cristian Roa, estudiante de Periodismo UDP. Es parte del actual equipo de colaboradores de Redacción Digital y Vergara 240.