Verdadero: El déficit estructural de 2025 fue más del doble de lo comprometido
El Presidente José Antonio Kast afirmó que el déficit estructural de 2025 alcanzó el 3,7% del PIB, más del doble de la meta de 1,6% fijada por el gobierno de Gabriel Boric. Si bien la cifra oficial fue de 3,55%, la diferencia es marginal y no altera el diagnóstico general sobre el incumplimiento de la meta fiscal.
Por Constanza Araya y César Salinas
Durante su primera Cuenta Pública, el Presidente José Antonio Kast afirmó que el déficit estructural con que cerró la administración anterior fue más del doble de lo comprometido.
“El año 2025 cerró con un déficit estructural de 3,7% del Producto Interno Bruto. Esto es, más del doble del déficit del 1,6% que se había comprometido”, señaló el Mandatario.
La afirmación es verdadera.
De acuerdo con el Decreto 542, que estableció la política fiscal durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, la meta para 2025 era alcanzar un déficit estructural de 1,6% del PIB.
Sin embargo, según el Informe de Finanzas Públicas correspondiente al último trimestre de 2025, el resultado efectivo fue de 3,55% del PIB.
Aunque la cifra oficial es levemente inferior al 3,7% mencionado por Kast, la diferencia es marginal y puede explicarse por efectos de redondeo. En ambos casos, el resultado final superó ampliamente la meta comprometida por la administración anterior y representó más del doble del objetivo fiscal establecido para ese año.
¿QUÉ ES EL DÉFICIT ESTRCTURAL?
Consultada por VerificaUDP, la economista Alejandra Vega explicó que para comprender este indicador es necesario distinguir entre déficit efectivo y déficit estructural.
“El déficit efectivo son todos los ingresos del gobierno central menos los gastos del gobierno central en un período de tiempo. Entonces, cuando los ingresos son menores que los gastos, se le llama déficit”.
Sin embargo, el déficit estructural incorpora ajustes que buscan eliminar los efectos temporales de la economía.
“No es solo medir lo que efectivamente entra en un período de tiempo, sino ajustarlo por el ciclo económico. Es decir, eliminar todo lo que está afectado, por ejemplo, por un ciclo económico negativo. Se ajustan esos ingresos y se obtiene el concepto de ingresos estructurales. En simple, un déficit estructural son los ingresos estructurales menos los gastos de un período de tiempo del gobierno central”.
Según la especialista, la utilidad de este indicador es separar los efectos del ciclo económico de las decisiones de gasto público.
“La idea que tiene el balance estructural es aislar los efectos del ciclo de las decisiones de gasto público. Cuando hay un déficit estructural que no cumplió la meta, significa que se sobreestimaron los ingresos estructurales. Los ingresos estructurales se pueden sobreestimar porque se sobreestiman los ingresos efectivos y además, o complementariamente, se estima mal la brecha del ciclo”.



