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El Estado frente a las personas en situación de calle: pocos cupos y cuestionada calidad de albergues
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El Estado frente a las personas en situación de calle: pocos cupos y cuestionada calidad de albergues

Pese a que las autoridades han reconocido un incremento en las personas en situación de calle, la capacidad del Estado para otorgarles ayuda no ha ido en la misma dirección. Así lo demuestran los datos, que dan cuenta que los albergues que ofrecen camas durante el invierno alcanzan para solo un 12% de la población en situación de calle; incluso si se toma en cuenta todos los dispositivos, en 2022 los cupos se redujeron respecto al año anterior. Además, una revisión de los contratos por licitaciones para ejecutar los programas arrojó que existe concentración de fondos, y que son asignados a fundaciones que han presentado deficiencias en infraestructura y habitabilidad, según la Contraloría.

Por Equipo Vergara 240

9 Septiembre 2022

La Fundación Educere cuenta con albergues en diversos puntos de la Región Metropolitana. Uno de ellos se encuentra en Barrio Lastarria, en pleno centro de la ciudad. Ubicado en un callejón poco transitado, llama la atención un cartel pegado en la puerta: indica que no quedan cupos disponibles.

Justo afuera del edificio hay dos rucos artesanalmente construidos. En uno de ellos vive René junto a su pareja, quienes pasan las noches frente al albergue. Ninguno tiene posibilidad de ingresar a la casa ya que —dice— está reservada solo para adultos mayores. 

René vive hace cuatro años en la calle y actualmente cuida y limpia autos. Lleva tres meses viviendo en ese lugar. “No dan nada, qué hago con pedir si van a negarnos’’, dice sobre el albergue instalado a sus espaldas. Y agrega que cada vez que llegan personas al edificio no logran ingresar por lo mismo: no hay cupos.

El albergue es parte de los recintos que prestan servicio al programa Noche Digna, una de las iniciativas del Estado para hacer frente a la situación que viven las personas en situación de calle.  

En el caso del programa Noche Digna, este fue implementado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia en 2011. Cada año la cartera convoca a concursos públicos que adjudican fondos para el desarrollo de dos componentes: Plan Protege Calle y Centros Temporales para la Superación. La convocatoria va dirigida a instituciones privadas sin fines de lucro y a entidades públicas, como municipalidades. 

Este año el presupuesto inicial asignado por el Ministerio de Desarrollo Social para el programa Noche Digna ascendía a los $9.555 millones, dos mil millones de pesos menos en comparación con la partida inicial de 2021. Sin embargo y de acuerdo con los registros de movimiento presupuestario de la Dipres, al programa se le inyectaron recursos en cinco oportunidades durante el primer semestre del año mediante reasignación presupuestaria. Los montos más elevados tuvieron lugar el 5 y 31 de mayo, ya con el invierno encima

En suma, el dinero para este año considerando todas las reasignaciones presupuestarias para el programa Noche Digna asciende a $23.800 millones, el más alto desde 2018

Desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la subsecretaria de Servicios Sociales, Francisca Perales, explicó a Vergara 240 que debido al aumento de personas en calle se están implementando varias medidas. “La primera acción que tomamos fue hacer una resignación de dinero sobre los $14 mil millones para poder dar cobertura a todos los dispositivos, particularmente fortalecer albergues, rutas sociales y rutas médicas (…), pero comprenderás que si llegas en el mes de marzo a hacer la resignación, la planificación cambia mucho. Además, hemos aumentado la cobertura y también establecimos refugios de emergencia para cuando las temperaturas estuvieron extremadamente bajas”.

Perales también sostiene que se está fortaleciendo una instancia llamada Mesa Nacional de Calle, que funciona de manera intersectorial. Además se está empujando para contar con un presupuesto aprobado por la Ley de Presupuesto desde enero, que permita planificar con varios meses antes del periodo más frío.

Al igual que los dineros para hacer funcionar estos programas, los cupos para cualquiera de los servicios han variado a lo largo de los años. La oferta ha ido creciendo, pero el aumento es poco; incluso para 2022 hay 682 cupos de Noche Digna menos que el periodo anterior, lo que contrasta con las casi 3.000 personas que se han sumado al registro social sobre personas en situación de calle entre mayo de 2021 y junio de 2022.

La subsecretaria de Servicios Sociales indica que la disminución de cupos se debe a varios factores. En primer lugar, a los límites de aforo que sufrieron esos recintos debido a la pandemia. “Antes lo que se hacía era abrir grandes albergues masivos -como el Víctor Jara-, que tenían muchas camas disponibles, y por la situación sanitaria se tuvo que reducir”. 

En segundo lugar, Perales señala que se descentralizó la oferta, teniendo dispositivos en más comunas. Se redujo la capacidad en camas, “pero generaste mejores condiciones de habitabilidad para las personas en situación de calle y también condiciones para que las familias puedan mantenerse unidas”, dice. 

La subsecretaria enfatiza que uno de los puntos centrales de los distintos servicios para personas en situación de calle es que estos brinden, más allá de la cantidad, calidad en el servicio y un trato digno para los usuarios.

“Nosotros lo que queremos es que estas residencias operen como viviendas, que en el fondo les entreguen dignidad, no desde una perspectiva desde la caridad, que se ha dado tradicionalmente a las personas en situación de calle, sino que desde un enfoque de derecho”, comentó.

Pese a los ajustes en las políticas públicas que intentan las autoridades del gobierno recién asumido, quienes trabajan con personas en situación de calle señalan que la demanda efectivamente es más alta en los últimos meses, pero la oferta para atenderlos es muy inferior a esa alza. 

Ignacio Eismann, director de Incidencias y Estudios del Servicio Jesuita Migrante, reflexiona que “el Estado los últimos 15 años inició un trabajo con gente en situación de calle que antes no existía, uno puede decir que en las últimas dos décadas el Estado ha aumentado considerablemente los programas para las personas en situación de calle. Ahora no son suficientes, falta mayor especialización e inyección de recursos para poder dar soluciones”. 

En la misma línea, Fernando Sanhueza, director de hospederías de la Fundación Novo Millennio —otra de las instituciones que trabaja con personas en situación de calle indica que este año han presenciado un incremento en la atención diaria. 

“Llevamos nuestro propio registro y te podría indicar que por ejemplo en 2015, prestamos atención a alrededor de 170 personas en las hospederías durante todo el año. En estos siete meses hemos atendido a la misma cantidad, o sea en casi la mitad hemos atendido lo que inicialmente se atendía durante todo el año, eso muestra que la población en situación de calle ha aumentado considerablemente”, explica.

Para Felipe Estay, director ejecutivo de Fundación Moviliza institución a cargo de la coordinación de albergues a nivel nacional durante este año ha existido mayor demanda y los recintos están casi al tope de su capacidad. Sin embargo, reconoce que es imposible para las autoridades saber con certeza si se ha registrado un aumento de esta población, dado que como profundizamos en el capítulo 1 de este reportaje se carece de un instrumento de conteo óptimo.

“Hay una intuición de que hay un aumento en el número de personas en situación de calle en Santiago y también en regiones, pero no tenemos el dato fidedigno para decir que efectivamente hay un aumento en los últimos años. Hemos notado diferencias respecto de la población migrantes, pero no sobre el total, y esto pasa porque en Chile no hay ninguna metodología real de conteo, funcionamos bien ciegos sobre el número total”, aclara Estay. 

Según el reporte diario que elabora el ministerio, el número de albergues temporales que se abren en invierno a través del programa Noche Digna -es decir, exceptuando otros dispositivos como rutas sociales, atenciones médicas, entre otras- eran 2.280 a nivel nacional hasta el 15 de agosto. Con ello en cuenta, el Estado durante este año mantuvo la capacidad para brindarle una cama durante esta época del año al 11,8% del total de personas en situación de calle a nivel nacional. Y si se consideran todos los tipos de atención que contempla Noche Digna —9.440 cupos según la respuesta enviada por transparencia— se podría brindar algún tipo de ayuda al 48,7%.

“En promedio son dos mil y algo camas que se habilitan, esto cambia porque en los periodos de más frío se activan nuevos dispositivos, no es un número fijo de abril a diciembre. Entonces, uno podría estimar que hay camas disponibles a nivel nacional para equis número, pero la gente que vive en la calle según el Registro Social de Hogares supera los 17 mil, por lo tanto hay un importante número de personas que no pueden acceder a ningún tipo de albergue o cama, hay una distancia entre oferta y demanda más o menos amplia”, advierte Felipe Estay, de Fundación Moviliza.

 

Concentración de fondos y deficiencias en infraestructura: las fundaciones que ejecutan los programas del Estado

Para este reportaje se elaboró una base de datos con las licitaciones adjudicadas en concursos y convenios celebrados entre distintas instituciones y el Ministerio de Desarrollo Social, para implementar y administrar los programas dirigidos a ayudar a personas que pernoctan en la vía pública. La información fue extraída de la página web actualizada de esa repartición ministerial.

El análisis de aquellos datos arrojó que, desde 2017 a la fecha, 125 entidades públicas como privadas se han adjudicado fondos concursables para los distintos programas de calle. De ese total, tan solo 15 fundaciones concentran el 50,8% de los recursos públicos que se han utilizado en estos programas desde 2017 hasta 2022. 

Ranking
Infogram

Entre las fundaciones que encabezan la lista con los mayores montos recibidos por parte del Estado, figuran ONG Cidets, Educere y Las Viñas, las cuales fueron objeto de cuestionamientos por parte de Contraloría a principios de 2021, a propósito de una auditoría que se realizó en sus instalaciones, la que encontró deficiencias en materia de infraestructura y habitabilidad de los recintos donde dormían las personas en situación de calle. 

Según el informe que preparó el organismo contralor, estas fundaciones “no cumplían con algunos de los estándares de calidad exigidos por el programa Noche Digna del componente Plan de Invierno”. El documento da cuenta de albergues con dormitorios que no tenían ventilación natural; no contaban con un espacio destinado a enfermería; no existía un registro de las atenciones de salud de los albergados; no mantenía visible un plan de emergencia y evacuación como se establece en el Manual de Orientaciones y Estándares Técnicos del Plan  de Invierno. También se indican pisos irregulares con baches y/o roturas y la falta de aplicación de una encuesta mensual de satisfacción a las personas atendidas. 

La Contraloría expresa en sus conclusiones que la “Subsecretaría de Servicios Sociales deberá, en lo sucesivo, ajustarse a los estándares de calidad exigidos en el Manual de Orientaciones y Estándares Técnicos del Plan de Invierno”.

Pese a las falencias que fueron detalladas en la auditoría, las fundaciones mencionadas en dicho informe Educere, Las Viñas y ONG Cidets se volvieron a adjudicar fondos del programa Noche Digna durante 2022. 

No es la primera vez que Contraloría objeta las condiciones de los albergues del programa Noche Digna. En 2016, en una auditoría realizada a la Secretaría Regional Metropolitana de Desarrollo Social, detectó “incumplimientos en limpieza”, deterioro en techumbres, pisos y muros. También en 2014, el organismo determinó la existencia de  baños inhabilitados, falta de autorización sanitaria y extintores con carga vencida, entre otros cuestionamientos

Otra de las fundaciones que destaca en el ranking por mayores montos adjudicados  es Novo Millennio, la cual registra diez causas penales siete de ellas de carácter reservado entre 2013 y 2021, según datos del Poder Judicial. Dos se tratan de casos relacionados a hechos de violencia ocurridos al interior de dependencias de la fundación. 

El más grave de ellos fue el 16 de octubre de 2019 en una residencia de menores de edad ubicada en San José de Coronel, en la región del Biobío. Según relató el Ministerio Público en la audiencia de formalización, durante la mañana de ese día uno de los educadores de trato directo de la fundación habría entrado al dormitorio de un menor de 10 años y habría levantado su colchón para sacarlo de la cama, lo que provocó que el niño se golpeara en la cabeza. Por estos hechos, el funcionario de Novo Millennio fue acusado por “maltrato corporal a menor cometido por una persona con deber de cuidado”, delito por el cual aún permanece como imputado y la causa sigue en proceso de investigación

Se preguntó por este proceso al director de hospederías de la Fundación Novo Millennio, Fernando Sanhueza, quien aseguró que desconocía el incidente en específico. Sin embargo, explicó que “esta es una casa de 60 personas, donde un monitor de trato directo tiene que recibirlas a todas, y puede que lleguen con consumo de alcohol o con patologías de salud mental. Obviamente que nos cansamos, porque por sobre todas las cosas somos personas y claramente que desgasta y puede haber situaciones de decir ‘quiero mandar todo a la cresta’, pero no estamos solos, para eso tenemos a nuestro equipo”. 

Al igual que las otras fundaciones, Novo Millennio se adjudicó fondos para implementar el programa Noche Digna durante 2022. 

Consultados por Vergara 240 por los informes de Contraloría que detectaron en tres años distintas falencias en la calidad de los albergues, desde la Subsecretaría de Servicios Sociales respondieron por escrito que “se han tomado medidas para mejorar los estándares exigidos a todos los albergues y residencias que cuentan con fondos del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, lo que se refleja en el Manual de Orientaciones y Estándares Técnicos para el componente Protege Calle del Plan Noche Digna. A su vez, las bases técnicas aplicadas en las licitaciones realizadas desde 2022 se basan en dicho documento”.

“La fiscalización de los diferentes dispositivos de Noche Digna están a cargo de las Secretarías Regionales Ministeriales de Desarrollo Social, presentes en todas las regiones del país. Cada oficina regional verifica el cumplimiento de lineamientos y estándares exigidos, tanto al momento de habilitar los espacios como durante su ejecución”, dicen desde la Subsecretaría. 

En el informe de Contraloría de febrero de 2021 también se señalan algunos problemas con la rendición de dineros entregados a los distintos ejecutores -donde también figuran algunas de las instituciones con mayores montos otorgados- categorizados por el organismo como “medianamente complejos”. En ellos se detalla que no se acompañaron antecedentes de respaldo que “acrediten los desembolsos rendidos y aprobados”. Aunque el análisis es de hace dos años, algunas de las observaciones aún persisten, según un oficio recientemente emitido por Contraloría – 9 de agosto- en el contexto del seguimiento de las falencias expuestas en el informe mencionado. 


 

Los días en un albergue: “Hay gente que toda la vida ha estado en la calle, gente que no conoce un baño”

Beatriz López es nutricionista y coordinadora de un albergue ubicado en calle Huérfanos, en Santiago. La casa —una antigua propiedad cuya puerta de entrada da directo a la calle—  otorga refugio a veinte personas que antes de ingresar al programa no tenían manera de resguardarse del frío invierno en Santiago. Además de Beatriz, en el albergue trabajan cinco monitores que velan por las necesidades de quienes llegan a las instalaciones.
Las personas que viven en él cuentan con cuatro comidas al día: desayuno, almuerzo, once y cena. Ocasionalmente —relata Beatriz— se les entrega un snack para acompañar una instancia de relajo que practican hace no mucho: ver juntos una película de Netflix antes de irse a la cama. ‘‘La idea es que también generemos vínculos con los participantes, no tan solo que sea una casa donde ellos puedan venir a dormir y a comer, sino que hacemos un trabajo detrás, mucho más humanitario, mucho más vocacional’’, asegura. 
A la casa llegan hombres de variadas características. Algunos están en las calles hace pocos meses, otros desde su infancia. “También tengo un perfil laboral que es más informal; por ejemplo, el caballero que vende parche curitas en la micro”, dice Beatriz y enfatiza que a estas personas se les trata de otorgar herramientas para encontrar una fuente laboral más estructurada, hacer un currículum, inscribirse en el Registro Social de Hogares y ver si pueden optar a bonos, entre otras cosas. 
Cuando un nuevo huésped llega al albergue se le da la posibilidad de bañarse, “se le otorga una cama, sus útiles de aseo, champú, cepillo de dientes, ese tipo de cosas que son personales”, dice la coordinadora. Además la persona contará con una habitación compartida que tiene cuatro camarotes aproximadamente y clóset. “La idea es que ellos también aprendan qué es un closet, hay gente que toda la vida ha estado en la calle, gente que no conoce un baño, y no sabe que hay que dar la cadena posterior a hacer sus necesidades”, relata.

 


 

Investigación y realización: Camila Bazán, Constanza López, Valeria Pozo, Benjamín Puentes, Cristóbal Rojas, Antonia Salazar, Andrés Pruzzo y Rodrigo Verdejo.
Edición periodística: Cecilia Derpich y Paz Fernández
Fotografía: Juan Eduardo López