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El disparo que apagó la vida de Romario Veloz
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El disparo que apagó la vida de Romario Veloz

Alegre, carismático, solidario y apasionado por cantar freestyle, así era Romario Veloz. Durante los primeros días del estallido social, murió por un impacto de bala a manos de militares en La Serena. Un día después que su madre y expareja se reunieran a protestar frente a La Moneda por su muerte, la Fiscalía anunció la formalización de un capitán del Ejército.

Por María José Gómez y Consuelo Mondaca.

23 Octubre 2020

20 de octubre de 2019. Una manifestación se inicia frente al Mall Plaza La Serena. De repente, se escuchan gritos desesperados de los asistentes, y allí, entre dos hileras de palmeras que están fuera del recinto comercial, está Romario Veloz tendido en el pasto. Minutos atrás, una serie de disparos proveniente de los militares había dejado al menos dos personas heridas. A Romario, la bala le atravesó el cuerpo. Un grupo de al menos 30 personas lo rodea, mientras algunos lo intentan reanimar. “¡Lo mataron, lo mataron los milicos!”, dice alguien en voz alta.

Sólo se ven sus jeans y sus zapatillas rojas entre el tumulto.

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Romario Wladimir Veloz Cortez tenía 26 años y provenía de Esmeraldas, Ecuador. En 2001, su madre Mery Cortez decidió radicarse en Chile junto a sus dos hijos pequeños: Romario y William. Para ese entonces, Romario tenía solo 8 años, por lo que vivió gran parte de su vida en Antofagasta.

Amante del hip hop, cantante de freestyle en batallas de gallo  y ocasional bailarín de salsa. Dentro del movimiento, era conocido como “Black Dement”. Su familia y amigos dicen que era de un carácter muy alegre, extrovertido, sociable y asimismo, solidario con cualquiera que se le cruzara.

— Siempre andaba con su sonrisa de oreja a oreja como se dice, aparte que tenía una sonrisa muy linda, entonces él andaba luciéndose con ella por todos lados — explica Franccesca Escudero, expareja y madre de la hija de Romario.

Romario tenía amigos por doquier, tanto en La Serena como Antofagasta. Su hermano William Veloz lo describe como alguien leal y fiel. Si bien le gustaba salir a eventos o reuniones afuera, también era muy cercano a toda su familia.

— Era el que alegraba a la familia, llegaba con los amigos y decía «¿Hagamos asado hoy día?» y de ahí prendía a todo el mundo. Todos lo querían por eso, se caracterizaba por ser súper alegre — cuenta su tía materna Kelly Cortez.

Sus cercanos coinciden en que lo más importante para él era su hija Maite, una pequeña niña de 6 años. Estaba constantemente velando por ella, y si no la veía, la estaba llamando por teléfono o videollamada. De las redes sociales de Romario, se puede ver cómo gran parte de sus publicaciones corresponden a fotografías o videos junto a su pequeña hija.

— Él siempre fue preocupado de su hija, fue atento a eso pues ella era su prioridad. Es lo que más recuerdo: la tenía en primera instancia — explica Nicolás Gallegos, amigo y vecino de Romario.

La cotidianidad de Romario en ese entonces, se basaba en trabajar de día y estudiar de noche. En 2019 había comenzado a estudiar Construcción Civil en Inacap y trabajaba en la construcción. Su vida transcurría entre dos ciudades que lo marcaron: Antofagasta, donde vivía gran parte de su familia, y La Serena, donde tenía un segundo hogar.

Mery Cortez, su madre, recuerda que en varias ocasiones Romario apenas terminaba su turno en la construcción, tomaba el parlante y se iba a cantar a las micros, al templo o a la feria. Él lo hacía porque una de sus grandes pasiones era el freestyle, pero también para generar dinero y que a su hija Maite no le faltara nada. Le encantaba verla vestida de princesa, como Frozen o Rapunzel.

Romario nunca había asistido a marchas anteriormente. No hablaba de política nunca, pero sí de justicia durante esos días. El 20 de octubre fue la primera vez que el joven freestyler se dirigió a una manifestación que sería varias horas antes del toque de queda. Fue en compañía de sus amigos de La Serena.

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“La Serena era el lugar ideal para mí, nunca pasó nada, hasta aquel fatídico día del 20 de octubre a las 18:30 de la tarde” dice Mery Cortez. Ese domingo el joven estuvo con ella. Lo último que le dijo fue “Mamá yo me voy a ir a la marcha, voy a estar una hora y de ahí me voy”. William Veloz también estuvo con él esa tarde, y le dijo a su hermano que mejor no bajara, “porque estaba turbia la cosa”. Romario le dijo que iría igual porque simplemente era una manifestación, con un tono tranquilo.

Mery se encontraba viendo las noticias cuando vio lo que estaba ocurriendo en Santiago, se asustó y llamó rápidamente a su hijo. “¿Romario qué haces ahí metido? esa guerra no es tuya, esa guerra es de chilenos” le dijo. “Mamá pero yo tengo una hija” le respondió él.

Luego de eso, el muchacho le envió un video: “Mamá, mira esto está piola”. Según relata, en el registro se podía ver a su hijo en medio de una marcha en la cual había familias con niños, lo cual la dejó tranquila. “¿Quién se iba a imaginar que se iba a desatar una guerra si había niños de por medio?” explica Mery. Ella no ha querido compartir el video con nadie ya que siente que es sólo de ella, solamente se lo ha mostrado al fiscal.

Según la querella presentada por el INDH, aquel día alrededor de las 17:00 se inició una marcha en Avenida Francisco de Aguirre con Balmaceda, la cual se extendió hacia la Ruta 5. Al llegar a Avenida Amunátegui  la marcha se dividió, continuando un grupo por la misma avenida y otro, de entre 100 a 200 personas según testigos, continuó por la calle Alberto Solari hacia el sector de Mall Plaza. El establecimiento en ese momento se encontraba custodiado por militares debido a saqueos.

Sin embargo, de un momento a otro los militares estaban posicionados desde la entrada de la tienda París hasta la Ruta 5. Algunos de ellos adoptaron posición de tiro y otros se quedaron de pie, mientras estaban apuntando hacia la multitud asistente de la manifestación. Apuntaron a los dos grupos de manifestantes repartidos entre las calles Alberto Solari y Ruta 5, tras lo cual se escucharon un estruendo de disparos. Cayó una persona abatida sobre el césped de la plaza.

Esa primera víctima fue Romario, quien recibió un impacto de bala en la zona del abdomen. Según dos testigos que ese día estaban presentes, la serie de disparos continuaban, sin embargo varias personas llegaron a asistir a Romario y a realizar primeros auxilios.

Esa tarde comenzó a circular un video por redes sociales. En el video se puede ver cómo Romario cae herido entre los gritos de los manifestantes.  “Le agradezco tanto a una persona, que no sé quién será,  pero creo que ni él mismo pensó que iba a grabar ese momento. Como por 3 segundos Romario pasa con las manos en los bolsillos, graba esa parte y después de nuevo vuelve a aparecer Romario que sigue caminando con las manos en los bolsillos, cuando mi hijo fue impactado y cayó mi niño”, relata Mery.

Previo a este video, Mery escuchó un audio que enviaron a un grupo de WhatApp ya que ella es Presidenta de la Organización de Colectividades Extranjeras. El audio correspondía a una transmisión radial en la cual, en palabras de Mery, Roberto Dueñas decía “me acaban de informar que mataron a un extranjero por estar saqueando el mall, ¿Quién lo manda?”. En ese instante ella sintió como si le sacaran el corazón y desesperada llamó a la persona que mandó el audio, temiendo que el extranjero fuera su hijo. Finalmente recibió un llamado: “Negrita, sabemos que estabas preocupada, el nombre del joven es Romario Veloz Cortez. Me lo dijo así de una. Y ahí es cuando me tiré a morir” cuenta.

Franccesca Escudero estaba en Antofagasta aquel día. “Yo había ido hace diez minutos a la plaza con mi hija, ella estaba jugando con sus primas y me llamó la mamá de Romario. Escuché sólo gritos y me decía que Romario estaba muerto” relata. La madre de Maite también cuenta cómo fue el proceso posterior: “Lo más difícil fue contarle a mi hija y llevarla a ver a su papá en el cajón. Me lo quitaron, nunca más pude volver a hablar con él”.

Kelly Cortez, tía de Romario, también se encontraba en Antofagasta y recibió un llamado del padre del joven, Erik Veloz. “Él me llama por la noche y me pregunta cómo estoy, a lo que le respondo que estaba planchando. Me dice de la nada: Mataron a Romario. Ahí Erik me dijo que se había ido a la marcha de La Serena ese día y que ahí había sucedido. Para mí fue un derrumbe en ese momento, se me desmoronó todo”, cuenta.

Según su certificado de defunción, Romario falleció el 20 de octubre de 2019 a las 19:02 horas, siendo la causa de muerte herida por arma de fuego cervicotorácica con salida de proyectil/homicidio. El lugar fue el Hospital San Juan de Dios de La Serena. Mery dice que recuperó la consciencia cuando estaba en el hospital y que lo primero que le dijeron Carabineros fue “nosotros no fuimos”. No pudo ver a su hijo hasta el día siguiente. “Lo vi cuando ya no era Romario Veloz, no era mi hijo el que salió de esta casa” dice.

Tras la muerte de Romario ha pasado casi un año. Durante este tiempo, su familia ha tenido que hacer distintas presiones sociales para agilizar el proceso de investigación y obtener responsables por el asesinato del cantante de freestyle. Desde eventos de ollas comunes a la instalación de un monumento sobre el césped donde falleció el estudiante de Construcción Civil, el pasado 13 de octubre consiguieron que el lugar oficialmente se llamara Plaza Romario Veloz.

— Cada vez que había una Comisión (en el Congreso) y no se presentaban los representantes del Ejército, hacíamos un cacerolazo o cosas similares. Nosotros como cercanos a él tuvimos que hacer el monumento — manifiesta Nicolás Gallegos, amigo y vecino de Romario.

Según a la información solicitada al Ejército por Transparencia, a cargo de la abogada Adriana Rojas, hasta el 24 de agosto el Ejército no instruía un sumario interno por la muerte de Romario. El Ejército argumentó que no podrían realizar un sumario interno, al suceder estos hechos fuera de la Unidad Militar. Por otra parte, el Reglamento de Investigaciones Sumarias Administrativas de las FFAA señala que el plazo máximo para iniciar un sumario interno es de 20 días hábiles.

La tarde del 13 de octubre, Franccesca Escudero y Mery Cortez decidieron ir a protestar a La Moneda tras un año sin avances ni respuestas en la investigación. “Justicia por Romario”, se lee en la espalda de su madre Mery, quien ese día lleva un amplio vestido con los colores de Ecuador. Ambas lloran y gritan de rabia e impotencia para que se sepa lo que sucedió con Romario, frente al palacio del Presidente. Nadie sale del gran edificio.

A la mañana siguiente, la Fiscalía de La Serena anunció que el 28 de octubre será la formalización del capitán del Ejército José Santiago Faúndez, información emitida a tan sólo 5 días de que se cumpla un año del crimen de Romario. De acuerdo al documento emitido por la Fiscalía, el fiscal Germán Calquín solicita la formalización del capitán del Regimiento N°21 Coquimbo por delitos de homicidio simple, violencia innecesaria y lesiones graves.

Tal como señala este mismo documento de la Fiscalía, se desprende que Faúndez es responsable de esos delitos por instruir “sin justificación a por lo menos 30 fusileros realizar disparos, omitiendo  instruir o repasar previamente, cuántos disparos se debían percutir por cada orden de fuego”. También se explica que hubieron dos órdenes de disparar, siendo la segunda corrida de disparos la que le causó la muerte a Romario: “Esta segunda orden de fuego, se instruyó a sabiendas del riesgo de lesión o muerte de terceros que esta acción detentaba, ya que a esas alturas, el imputado se encontraba al tanto de que, frente a la orden de disparo, los militares subordinados a su mando, no sólo estaban percutiendo municiones de fogueo, sino además municiones de guerra”, explica el documento de la Fiscalía.

 


 

Crónica realizada en el Taller de Redacción Digital, dirigido por la académica Ivonne Toro.

Foto principal: https://www.instagram.com/romario_veloz/

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