Láminas a 250 mil pesos: El negocio paralelo del Mundial
A tres meses de su lanzamiento, completar el álbum del Mundial 2026 disparó la demanda de láminas y abrió paso a un mercado paralelo que opera a través de internet, grupos de WhatsApp y ferias libres. Allí, algunas alcanzan los 250 mil pesos. V240 recorrió puntos de venta en Santiago, revisó plataformas digitales y reconstruyó cómo funcionan la reventa, la falsificación, las estafas y la especulación que crecieron alrededor de la colección.
Por Margareth Chirinos y Tomás Marín
20 de Julio de 2026
El vendedor llegó acompañado de su esposa y de su hijo. Había acordado entregar un cargamento de láminas del Mundial en la Villa Portales, en Estación Central, cuando un auto se detuvo a pocos metros. En las imágenes captadas por una cámara de seguridad se ve que varios hombres descendieron, lo amenazaron, le quitaron las cajas y dispararon cuatro veces contra el suelo antes de huir. Según testigos, el arma incluso pareció trabarse, mientras el hijo del vendedor gritaba desde el vehículo.
Marcelo, quien pidió reserva de su identidad, atiende un negocio cerca del lugar. Cuenta que él, junto a otros vecinos, corrió a auxiliar a la familia y la refugió dentro de su local hasta que llegó Carabineros.
“Disparaban para todos lados. Le podría haber llegado una bala a cualquiera. Ahí está ese edificio, atrás está el Block 2… Era una 9 milímetros. Esas balas recorren cientos de metros”, señala, aún nervioso por la situación.
Hasta hace poco, un asalto armado por un cargamento de figuritas del Mundial habría parecido inverosímil. Pero tres meses después del lanzamiento del álbum oficial de la FIFA 2026, alrededor de la colección ya había surgido un mercado paralelo donde hasta hoy proliferan las falsificaciones y las denuncias por estafas y robos.
Durante semanas, V240 recorrió puntos de venta e intercambio en Santiago, revisó decenas de publicaciones en Mercado Libre y Facebook Marketplace, ingresó a grupos de WhatsApp creados exclusivamente para el álbum y entrevistó a vendedores y coleccionistas.
En ferias libres, las láminas más comunes, identificadas por su fondo azul, se venden entre 200 y 700 pesos cada una.
TODO POR UN EXTRA STICKER
Cada sobre oficial cuesta 1.100 pesos e incluye siete láminas distribuidas al azar. La multinacional Panini los comercializa a través de su tienda y de una red de quioscos, librerías, supermercados y comercios autorizados del país. Pero basta revisar publicaciones en internet para comprobar que la escasez de algunas figuras y la disposición de los compradores a pagar sobreprecios por ellas crearon un negocio donde los valores ya no los fija Panini.
Un Extra Sticker de Lionel Messi, por ejemplo, se tranza hasta por 250 mil pesos en Facebook Marketplace y por 200 mil en Mercado Libre. Las de Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé o Lamine Yamal superan con facilidad los 50 mil pesos y, en algunos casos, alcanzan los 150 mil.
El Extra Sticker de Messi es la lámina que alcanza el mayor valor en el mercado paralelo.
No son láminas comunes. Los Extra Sticker son versiones especiales impresas en una cantidad menor que el resto de la colección. Según la información publicada por Panini, la probabilidad de obtener una es de aproximadamente una cada diez sobres. Además, existen cuatro niveles de rareza: Base, Bronce, Plata y Oro. Esta última es la variante más escasa y buscada por los coleccionistas. A medida que aumenta la exclusividad de la pieza, también sube su precio de reventa.
Pero el fenómeno no ocurre únicamente en internet. V240 también recorrió puntos de venta e intercambio en ferias libres de Macul, Peñalolén y Ñuñoa. Allí, las láminas más comunes, identificadas por su fondo azul y correspondientes principalmente a jugadores de menor reconocimiento internacional, se venden entre 200 y 700 pesos cada una. Las de futbolistas más populares, como Messi, Ronaldo, Mbappé o Yamal, se pueden encontrar entre 2 mil y 15 mil pesos, dependiendo de la demanda y de la dificultad para encontrarlas.
Las láminas especiales tienen su propio rango de precios. Los escudos de las selecciones y las versiones metalizadas u holográficas se ofrecen entre 500 y 10 mil pesos. Las piezas más difíciles de conseguir alcanzan las cifras más altas: la lámina Panini 00, considerada una de las más escasas del álbum, se ofrece entre 15 mil y 30 mil pesos. A ella se suman las copas en dos partes, la mascota oficial, el balón del Mundial y los logos del torneo, cuyos precios fluctúan entre los 5 mil y los 25 mil pesos.
Durante la investigación, V240 constató también que otro producto comenzó a circular fuera de los canales previstos por sus fabricantes: los sobres promocionales de Coca-Cola.
La campaña oficial contempla que estos sobres, que incluyen una lámina exclusiva de la marca y dos láminas regulares de Panini, se obtengan únicamente a través de comercios adheridos a la promoción. Sin embargo, hoy también forman parte del mercado paralelo.
En Facebook Marketplace y Mercado Libre aparecen publicaciones que ofrecen sobres individuales entre 2.990 y 5 mil pesos, además de colecciones completas de las 14 láminas exclusivas por hasta 60 mil pesos. Algunos vendedores coordinan entregas en distintos puntos de Santiago.
Consultados respecto al origen de los productos, varios aseguraron que los obtienen mediante la compra de bebidas Coca-Cola incluidas en la promoción. Otros prefirieron no entregar detalles. Un comerciante, identificado en Facebook Marketplace como Krishna Láminas CL, respondió: “Me los traen directamente de Coca-Cola y los vendo al precio que quiero”.
Cada sobre, en su caso, cuesta 5 mil pesos.
LA FALSIFICACIÓN
El 9 de julio de este año, Carabineros detuvo a dos hombres que se movilizaban por Santiago a bordo de un BMW X3 burdeo con vidrios polarizados. El conductor no portaba documentos. Dentro del vehículo: 500 mil láminas y 300 álbumes falsificados que replicaban el diseño oficial de la colección. El destino era comercializar la mercancía en el Barrio Meiggs y otros puntos de la capital. La policía informó que el perjuicio económico estimado era de 93 millones de pesos.
El operativo, originado tras una denuncia presentada por Panini por infracción a la Ley de Propiedad Intelectual, reveló que existía una cadena de producción destinada a abastecer una demanda que, incluso, opera de manera abierta en plataformas como Facebook Marketplace.
A través de distintas publicaciones, vendedores ofrecen reproducciones a pedido con mensajes explícitos: “Se venden láminas falsas” o “Hago cualquier lámina que necesites”.
V240 contactó a varios de ellos, quienes explicaron que el interesado debe solicitar las láminas que necesita y que “hasta puede ser una página completa de un equipo”. A partir de ese pedido, se imprimen las copias. Según señalaron, estas suelen fabricarse en papel fotográfico o autoadhesivo. Incluso, algunas incorporan logotipos de Panini y números de serie falsificados.
A diferencia de la reventa de láminas originales, la falsificación agrega un problema adicional para los coleccionistas: verificar la autenticidad del producto. En las compras por redes sociales, donde las transacciones se realizan mediante fotografías y mensajes, muchas veces resulta casi imposible distinguir una copia de una lámina original.
César López, de 53 años, coleccionista de álbumes Panini e integrante del grupo Intercambio Láminas Chile, asegura que con el tiempo aprendió a reconocerlas. “Los números de serie suelen ser erróneos, incluso con secuencias consecutivas como 1234. Además, aunque algunas incluyen el logo de Panini, la imagen se ve totalmente descolorida y no traen el símbolo Trademark (ícono que indica que un nombre o logotipo es una marca comercial en uso y bajo reclamo de propiedad) dentro de la copa en la parte posterior de la lámina”.
Entre la lámina original y la falsificada se pueden apreciar diferencias en la tipografía, intensidad de los colores, número de serie y el ícono de Trademark.
En el Sernac no registran reclamos por venta de láminas falsificadas. Sin embargo, explican que este tipo de casos suele quedar fuera de sus registros, ya que muchas ventas se concretan entre particulares o sin emisión de boletas. A ello se suma que, en general, las víctimas del fraude se dan cuenta tarde, por lo que prefieren no denunciar.
La empresa Panini no respondió las preguntas de V240 sobre este punto.
Mientras más casos de falsificaciones comenzaban a aparecer en la prensa, los coleccionistas detectaron otro problema: las estafas. En los grupos de WhatsApp y Facebook creados para intercambiar figuritas circulan advertencias sobre vendedores que ofrecen sobres, promociones de Coca-Cola o láminas difíciles de conseguir y desaparecen después de recibir el dinero. Estas publicaciones incluyen capturas de conversaciones, comprobantes de transferencias, nombres y datos bancarios para evitar que otras personas caigan en el mismo engaño.
Uno de esos casos fue documentado por Reportajes T13. Un coleccionista de Rancagua intentó comprar 1.500 sobres y un álbum edición de lujo por cerca de 800 mil pesos. Antes de concretar la venta, el supuesto comerciante le pidió una transferencia de 15 mil pesos como garantía para reservar la compra. Cuando el comprador llegó al lugar acordado para retirar el pedido, descubrió que la dirección simplemente no existía. Nunca recibió las láminas.
Marcelo, el comerciante que fue testigo del tiroteo en la Villa Portales, dice que hasta hoy piensa en el hijo del vendedor. Recuerda sus gritos desde el vehículo mientras sonaban los disparos. “¿Te imaginas si hubiera muerto o que le hubieran pegado un pencazo al cabro?… ¿O a él muerto y que toda su familia lo hubiera visto?”.
Hace una pausa.
“Valen menos que callampa sus láminas”.
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