LA CIUDAD DE LA FURIA CAPÍTULO 5: CIUDAD, CINE Y LITERATURA

15/01/2019

En el cuarto capítulo de La Ciudad de la Furia, la docente Isabel Serra conversa con Macarena Urzúa, doctora en literatura, poeta y académica de la Universidad Finis Terrae y Marcelo Vizcaíno, doctor en arquitectura, escritor y académico de la Universidad Andrés Bello.

La conversación se centra en el vínculo entre ciudad, cine y literatura, el posible fin los guetos verticales de Estación Central, las ciudades para el cine y de cine, y la ciudad como fuente de inspiración para la literatura.

 

Pienso que los guetos verticales son una distopía de lo que uno no quisiera que se convierta la ciudad y el espacio, histórico, como Estación Central, pero que de todas formas está ocurriendo. Y esas ventanas, como celdas, me hacen imaginar algo como de ciencia ficción, como que la gente está ordenada por niveles, que todos son asignados con un número y que todos son medios cyborg y no son personas. Pero también pienso en la llegada a la ciudad, que ya no ves Santiago sino que ves esas torres”, Macarena Urzúa.

“A mis alumnos siempre les remito que hay toda una historia de Santiago en la literatura que se puede trazar desde la colonia y de ahí para adelante. Que los lugares donde estamos tienen una historia y que siempre hay una relato que desentrañar como si fuera un palimpsesto. La ciudad tiene esto que si tu escarbas un poco vas a encontrar historia”, Macarena Urzúa.

Los guetos verticales serán el legado y mensaje que le vamos a dejar a las futuras generaciones. Esa fue la respuesta que dimos los santiaguinos para recibir la migración. Por lo tanto, creo que tienen que quedar ahí como un símbolo de lo que no tenemos que hacer”, Marcelo Vizcaíno.

“Hay muy pocos ejemplos cinematográficos que asumen o muestran la ciudad. Los directores y las películas chilenas de los últimos 30 años son muy introspectivas, muy interiores y siguen hablando de una cárcel que no es más que el interior de los personajes y sus propias historias. Hay muy pocos directores que asumen la calle porque es muy caro, pero eso lo transforma también en un desafío. En este sentido quiero destacar a Nicolás López, que con todas sus películas muy polémicas, es uno de los pocos que asumen y muestran Santiago y posiblemente va a ser un legado para ver cómo era Santiago en la primera década del siglo XXI”, Marcelo Vizcaíno.